jueves, 19 de septiembre de 2013

Ventajas y desventajas en la financiación no bancaria a empresas




financiacion a empresas


De acuerdo el análisis que hizo el Consejo Asesor de Expansión y Actualidad Económica sobre los mecanismos de financiación no bancaria para empresas españolas, extraemos algunos apartados:

Ventajas

Teniendo en cuenta que las empresas españolas necesitan disponer de mecanismos de financiación complementarios al crédito bancario, es importante porque se pueden avanzar en estas opciones de financiación:

1. El sistema bancario español va a seguir reduciendo el tamaño agregado de su balance, como parte del proceso de "des-apalancamiento" que precisa.
Lo ideal sería que esa reducción se produjera por una reducción drástica del elevado saldo de antiguos préstamos a proyectos y empresas inviables (p.ej. crédito inmobiliario) y no impidiera que los bancos otorgaran nuevos créditos a empresas con perspectivas de crecimiento y vocación exportadora. Pero lograr ese objetivo es difícil.

2. Como resultado de la crisis financiera, los mercados financieros y bancarios en la zona euro siguen fragmentados y segmentados por países, lo que restringe los flujos de financiación transfronterizos.

3. España es uno de los países industriales con mayor peso de la financiación bancaria de las empresas incluso grandes y menor desarrollo del mercado de bonos corporativos.


Dificultades

Por desgracia, el desarrollo de mecanismos no bancarios de financiación empresarial se enfrenta a varias dificultades:

1. Las pymes españolas son, en términos comparativos, más pequeñas que las de otros países europeos -como, por ejemplo, Italia-, lo que dificulta su acceso a los mercados financieros organizados. Los mercados precisan un tamaño mínimo de las emisiones -digamos, unos 150 millones de euros- que facilite la liquidez de los valores y permite hacer frente a los costes fijos derivados de la emisión y cotización.

2. Muchos empresarios españoles se resisten a perder el control de sus empresas y a mantener una contabilidad transparente y fiable, lo que dificulta su acceso a los mercados financieros organizados.

3. Los inversores institucionales españoles tienen poca costumbre de invertir en instrumentos de financiación de empresas no financieras y menos en empresas con ratings por debajo de grado de inversión. Tienen, además, un horizonte de inversión a corto plazo, en ocasiones como consecuencia de las limitaciones prudenciales que les imponen la legislación aplicable y sus supervisores.

Esa falta de vocación inversora, al privar de liquidez a los correspondientes valores, acaba produciendo un círculo vicioso: como hay pocos inversores, hay poca liquidez, lo que retrae aún más a los inversores.

lunes, 2 de septiembre de 2013

El origen del Pagaré


El origen etimológico de la palabra pagaré proviene del verbo de origen latin “pacare” que se traduce como “apaciguar”. Que referido en este caso cobra sentido si tenemos en cuenta que al pagar algo se relacionar con calmar o apaciguar la deuda y al acreedor.

Un pagaré es un título que registra una obligación de pago. La persona que lo emite, que se conoce como suscriptora, se compromete a pagar a un segundo individuo (el beneficiario) una cierta cantidad de dinero en un plazo estipulado.

Como instrumento formal de pago, un pagaré debe cumplir con requisitos de validez. El documento tiene que incluir, ya sea al principio o en otra parte, la palabra pagaré que lo identifica como tal. Por otra parte debe detallar la cantidad de dinero que se pagará con sus correspondientes intereses tanto en letras como en números. Es importante tener en cuenta que el pagaré obliga al pago en la fecha estipulada, lo que lo distingue de la letra de cambio.


descuento de pagares descontia



 
Es importante recalcar que en muchas ocasiones suele confundirse lo que es un pagaré con una letra de cambio, pero hay que dejar claro que son elementos diferentes. En este sentido, y además de lo expuesto, podemos exponer que una de las principales divergencias que existen entre ellos es que mientras que el contenido del citado pagaré lo que recoge es una promesa de pago, en la letra lo que incluye es una orden de pago.

De la misma forma, tampoco podemos pasar por alto el hecho de que cuando nos referimos a una letra de ese tipo estamos hablando de un documento donde aparecen tres sujetos personales: el girador, el girado y el beneficiario. En el caso del pagaré, por su parte, sólo existen dos y son el suscriptor y el tomador.

El nombre del beneficiario (ya sea una persona física o jurídica), la fecha y la sede de pago, la fecha y el lugar en que se firma y la firma del suscriptor también son requisitos formales del pagaré.
Los pagaré pueden transmitirse mediante endoso, siempre que se transmita el monto total del mismo (es decir, no puede transmitirse a través de un endoso sólo una parte del pagaré).

Existen varios tipo de pagarés en función de las condiciones y las formas de cobro: pagarés a la orden, nominativos si clausula no a la orden, pagares nominativos no a la orden, sin vencimiento, para abonar en cuenta y cruzados.

El pago parcial es una opción que tiene el suscriptor y que debe ser aceptada de forma obligatoria por el tomador, quien retendrá el documento hasta no recibir el pago íntegro. La metodología señala que, al recibir un pago parcial, el tomador deberá registrarlo en el cuerpo del pagaré y entregar un recibo.

El pagaré como documento de compromiso de pago se puede negociar, esto quiere decir que el beneficiario recibe su dinero sin tener que esperar a la fecha de vencimiento, esto es lo que se conoce como descuento de pagarés, una operación financiera muy utilizada hoy en día por empresas y autónomos para solventar sus problemas de liquidez.